viernes, 29 de septiembre de 2017

Nueva vida

En un segundo, la vida puede cambiar totalmente. Ese momento en el que vives puede transformarse en un instante sin tiempo de darte cuenta de lo que está pasando. Y pasó, es todo, no hay nada más que hacer, tu vida giró hacia lo inesperado y te regaló otro momento, otra rutina, que puede ser tan duradera como pasajera y solo tienes este instante para decidir cómo vas a reconstruir tu vida.

Soy una persona de rutinas, de planes; rara vez los cumplo o completo, pero la seguridad de que habrá un mañana para hacerlo estaba ahí presente, podía hacer una lista de pendientes, tachar 3 y decir "mañana termino el resto". Sin consecuencias, sin miedos, sin riesgos, así era mi vida.

Estos cambios no solo pasaron, YO los ELEGÍ, pasé mucho tiempo pensando, planeando, viendo la posibilidad y la manera de hacerlos. Pero eran solo planes, por años se quedaron en papel, y una parte de mi se sentía segura de que así fuera. Todos se dieron al mismo tiempo, en un instante, como si fuera accidente, sin poder controlarlo ni detenerlo. Están aquí, mis metas, mis planes, materializados. Y no sé, ahora qué.

Debería sentirme afortunada, nueva casa, nuevo trabajo, nuevas materias, nueva vida, ¿nueva yo?. Pero no se cómo vivir en esta nueva realidad, no se cuánto tiempo me voy a quedar aquí y vivo pensando que así como se fue mi "otra vida", esta nueva rutina que estoy construyendo puede cambiar, y no se cómo manejarlo.

Supongo que la vida así es, no puedo estar segura, en realidad nunca lo estuve, me encontraba en una ilusión de seguridad que, ahora que no está, me hace mucha falta. ¿Será que preferimos vivir en una mentira que enfrentarnos a la realidad?

Siempre creí que "vivir en el presente" era una frase ridícula, ¿Y en donde más iba a vivir? Pero ahora entiendo lo que significa en realidad.

Lo único que me traje, además de unos cuantos platos, ropa y mi cepillo de dientes, fue mi cuerpo. Ese que me gustaría dejar atrás, en el que, a veces, me siento atrapada y sin poder escapar. Este cuerpo que amo, odio, me da asco y me asombra. Pero si todo cambió, ¿Podre cambiar mi cuerpo también? ¿Podré cambiar mi mentalidad y la manera de verlo? ¿Podré ser sana? ¿Podré ser feliz?. Si todo a mi alrededor cambia, ¿Por qué no yo?

domingo, 6 de agosto de 2017

Mi cuenta real

¿Qué haces cuando tienes miedo hasta de tu sombra?

Cuando tu mente juega contigo, hay días en los que estás arriba, lo puedes todo, eres valiente y capaz de romper hasta la última barrera para llegar hasta donde quieras (aún que no sepas lo que es). Otros días, levantarte de la cama es un reto que, por lo general, vas a perder; todo parece imposible y el mundo en el que vives parece cada vez menos real al punto en el que te preguntas si estas personas que están a tu alrededor saben que estás ahí.

Es solo en estos días que pasan a veces sin darme cuenta que recuerdo que existe esta página en la que no me lee nadie, es mía solamente, tan pública y privada a la vez que me hace preguntarme el propósito de la misma.

Tenía 2 cuentas de facebook, la "real" y la que no. En la "real" está mi nombre, mis familiares, amigos y conocidos, soy yo, pero no tengo libertad de ser yo realmente, nadie me lo impide, solo mi inseguridad de que descubran que esta cara que le he puesto al mundo por tanto tiempo era mentira. Y la otra cuenta, en la que nadie sabía quien era yo realmente, pero podía ser más yo, real, auténtica, buscando apoyo, ayuda y alguien que entendiera esto que ni yo misma entiendo. Sé que las personas que reportaron mi cuenta lo hicieron "por mi bien", por que creían realmente que estaban salvando la vida de una niña desorientada que deja de comer periódicamente buscando belleza; lo que no saben es que me han cerrado la puerta a la expresión de mi verdadero yo, las amigas que tenía y entendían las perdí, especialmente por que tampoco era su "cuenta real", ahora estoy sola, AHORA SI esto me esta haciendo daño.

Tengo miedo y estoy sola, bloqueada y rechazada, y no puedo hacer nada al respecto, por que un grupo de personas que no tienen ni la menor idea que es esto consideraron que lo mejor para ellos es eliminar todo aquello que consideraban "negativo".

Es irreal que de un día para otro todo lo que habías hecho desaparece y solo queda esa cara que creaste al mundo, esta imagen falsa que, espero, nadie considere negativa y me elimine también.

martes, 4 de abril de 2017

¿Soy bonita?

Lo único que quiero es ser bonita

Y no quiero leer estupideces como "eres hermosa por dentro" por que eso ya lo sé, quiero verme bonita también.

La sociedad nos miente, puedo ser inteligente, buena persona, amable, ayudar a los demás y tener muchísimos logros, pero si no soy hermosa también por fuera, todo lo demás parece no importar.

Esa mentira de "soy bonita por dentro" es algo que nos decimos las gordas y feas entre nosotros para compensar y tratar de sentirnos mejor con el hecho de que para la sociedad, si no somos delgadas y lindas, no somos merecedoras de afecto alguno.

Ya no quiero seguir mintiendome a mi misma. Tengo muchos logros, pero aún así, una mujer sin educación, mediocre, egoista, mala, sin ambiciones y con pocas vistudes reales, parece merecer mas afecto que yo, solo por ser lo que la sociedad llama "bonita".

Y no me refiero a ese aspecto plástico falso que muchas confunden con belleza, quiero verme linda, como una persona que sabe lo que quiere y puede lograrlo. Quiero que mi exterior refleje mi fortaleza, mi inteligencia, mi capacidad de enfrentar los problemas y mi capacidad para crecer. Quiero ser bella por fuera, para que las personas puedan ver lo bella que soy por dentro.

Mientras me siga viendo como esta gorda, fea y descuidada, nadie me va a tomar enserio, nadie va a creer que dentro de este ser tan "feo", pueda haber algo de valor.

Que las mujeres bonitas y huecas se queden con todo, los premios, el afecto, los hombres y los buenos puestos de trabajo, yo me quedaré aquí encerrada con mi horrible ser y toda mi "belleza interna" que nadie más sabrá apreciar.

Yo solo quiero ser bonita también por fuera.

martes, 16 de agosto de 2016

?

Y cuando todo se derrumba ¿Qué haces? Cuando lo único que te mantenía de pie se va, cuando no sabes si vas en la dirección correcta y la mejor decisión que habías tomado resulta ser el peor error de tu vida ¿Que haces? ¿Y ahora que? Encender el piloto automático hasta tener una mejor idea. Tomar una decisión aunque todas las decisiones tomadas me hayan traído aquí. Yo confié, creí estar segura, me dejé llevar y ahora estoy sola. ¿Y ahora que?

martes, 12 de julio de 2016

De vuelta

No importa cuantas veces caiga
No importa si al principio no puedo lograrlo
No importa cuantas veces tenga que volver a empezar
No importa que haya fallado cada ocasión que lo he intentado
No importa si siento que no puedo
No importa si lloro en el proceso
No importa que me sienta mal
No importa la cantidad de excusas que me invente

Voy a volver a hacerlo
Una y mil veces
Lo volveré a intentar 

Y lo voy a lograr

miércoles, 20 de enero de 2016

Mi vida

No puedo más con mi vida, un continuo de días llenos de cosas que hacer, cero motivación para hacerlas y demasiada ansiedad para empezar. Lo único que me mantiene y me ayuda a levantarme en la mañana es mi novio, su cara al verme cansada, la manera en la que me cuida y me consiente a veces con comida, la cual no puedo decirle que no, lo que me hace sentir peor. Quiero decirle a alguien como me siento, pero no puedo. Se supone que tengo todo lo que había querido, mi vida va tal como la planeé, ¿por qué no soy feliz? ¿qué me detiene?.

Tengo alumnos que me miran y creen que tengo mi vida perfecta, que lo sé todo, que puedo con cualquier cosa; quisiera sentirme por lo menos la mitad de persona de lo que ellos creen de mi, no me queda más que seguir fingiendo y apoyarlos a que sigan subiendo mientras yo me sigo hundiendo... esa es mi pasión de vida, o eso creí... ¿No se supone que si hago lo que me apasiona sería feliz?

Sé que tengo un problema con mi imagen corporal, pero esto ya va más allá de eso, seguiré fingiendo hasta que no pueda más, ya quiero que llegue el fin de semana para dormir todo el día y dejar de pensar.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Hola, Soy tu ansiedad

¡Hola! Soy la ansiedad, no te asustes, vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?. Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que soy yo la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer. No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco. Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea. La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado, que no escuchabas mis pequeñas señales.
¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? O ¿qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?. Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar. Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos, pero tampoco me quisiste escuchar.
Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo, o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad, te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto. Te desesperabas, porque “no entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender. Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.
Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.
Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta. O qué tal, de esas veces que con un par de cubatas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar. Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.
Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra. Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.
Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque por ti mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame. Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y sé que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con “lo conocido”, aunque eso conocido te haga daño.
Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.
Necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya. Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.

En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.

Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual déjame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.
Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás. Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!
¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.
¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porqué lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo. Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.
El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte. Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.
Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz. Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.
Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.
-Fabiola Cuevas-
fuente: http://consejosdelconejo.com/2015/11/13/hola-soy-la-ansiedad/
 Nota a la autora: sinceramente y desde el fondo de mi corazón, gracias.